Kit de elaboración de cerveza artesana

Primera Elaboración (1/2)

Primero problemas

Hace poco que, por fin, hemos podido comprobar como han quedado nuestras primeras elaboraciones y os vamos a contar nuestra experiencia en esta entrada.

Cuando entramos en el club de Cerveceros Caseros de Cádiz, del que ya os hablaremos en otra ocasión, teníamos muchas ganas de empezar con nuestra primera elaboración, ya que teníamos muchas ideas en mente para nuestra primera receta. Lo primero fue adquirir nuestro equipo poco a poco en tiendas como Cocinista o El Secreto de la Cerveza. Lo primero fue un kit de principiantes bastante apañado y bien de precio, con dos fermentadores de 30 litros, pala, termómetro, densímetro, chapas, chapadora, etcétera… Luego compramos una malla para macerado y una nevera de macerado, y así, poco a poco, fuimos con todo.

Ya creíamos tener todo el equipo necesario y decidimos arrancar con nuestra primera elaboración, creo recordar que lo primero que barajamos fue una American Pale Ale. Pero siempre surgen inconvenientes, oportunidades o como cada cual quiera llamarlo, y esta, nuestra primera vez, no iba a ser distinta.

El concurso

Gadesbeer es la tienda especializada en cervezas artesanas y de importación de Cádiz, a la que todos los miembros del club solemos ir a adquirir y degustar cervezas interesantes (algún día os hablaremos más de este lugar ya que da de sobra para su propia entrada). Además Gadesbeer hace las veces de sede del club ya que es donde solemos reunirnos y demás. Pues bien, estos amigos cumplen cinco añitos y para celebrarlo han decidido organizar un concurso a nivel de club. El concurso es curioso en cuanto a su funcionamiento y a su jurado y jugoso en cuanto a su premio. Para empezar su jurado serán bebedores asiduos de Cruzcampo… no diremos nada más al respecto. Y lo que se ha pedido para concursar es nada más y nada menos que una Voll-Damm, la reina para los cruzcamperos.

Pues bien, este concurso cambió todos nuestros planes pues nos presentaba la oportunidad de integrarnos más en el club participando en la actividad. Así que nos decidimos a concursar y nuestra primera elaboración pasó a ser una Voll-Damm o, más bien, una interpretación de la misma.

Decidimos ponernos manos a la obra y comenzaron a surgir los primeros inconvenientes. Empezando por la olla para hacer el hervido del mosto, pues creíamos que nuestra olla de acero inoxidable era mayor de lo que realmente era. Al percatarnos de esto decidimos adquirir una de mayor capacidad, pero la verdad es que todas costaban una pasta interesante. Así pues, por algo más de lo que nos costaba una de acero inoxidable de 25 litros decidimos comprar una eléctrica de 27 litros. Esta olla eléctrica tiene un regulador de temperatura con termómetro y pantalla digital, temporizador, etc… Es una gozada y nos mola bastante este artilugio, ya que nos permite realizar el macerado y el hervido del mosto y prescindir de la nevera maceradora. Supongo que esto ira a gustos y habrá a quien no les apasionen estos aparatos, pero a nosotros nos salvó la elobaración, al menos en parte.

En cuanto que nos llegó nuestra olla eléctrica estábamos listos para comenzar con nuestra elaboración. Teníamos el equipo necesario y las ganas. Al turrón!!! Pero por desgracia ese no era el único escollo que nos ibamos a encontrar, pero esto os lo contaremos en la segunda parte de esta entrada.

Continuará…

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