Recirculado

Seguimos Elaborando

Seguimos en el concurso

En entradas anteriores os contábamos como fue nuestra primera elaboración y que se trataba de una interpretación de una Voll-damm para un concurso organizado por Gadesbeer. Como os comentamos, buscamos dos recetas distintas para presentar a concurso la que más nos gustara una vez terminadas. Por desgracia nuestro primer lote sufrió una contaminación por aire y no podríamos presentarlo al concurso. A pesar de esto decidimos seguir el proceso con este lote y realizamos su embotellado para observar los cambios tras la fermentación en botella y su carbonatado. Luego, nos pusimos manos a la obra con nuestro segundo intento.

La nueva receta.

Esta nueva receta constaba de los siguientes ingredientes para unos 10 litros de cerveza.

Maltas:

  • 1600g de Malta Munich
  • 1000g de Pale Ale
  • 320g de Malta Crystal 20L
  • 257g de Malta Abbey

Lúpulos:

  • 6g de Columbus (14,9%AA) en el minuto 90
  • 8g de Columbus (14,9%AA) en el minuto 0

Se pueden apreciar que, pese a que el objetivo era idéntico, la receta se diferencia bastante de la primera. Empezando por las maltas, la única con la que repetimos es la Crystal. En los lúpulos utilizados también se aprecian diferencias, en esta ocasión usamos una sola variedad de lúpulo tanto para amargor como para aroma en lugar de las dos variedades usadas en nuestra anterior receta. Además no tiene nada que ver con las variedades usadas en la anterior, ya que en esta ocasión apostamos por Columbus.

Elaboración

embotelladoOtra vez con muchas ganas y con la seguridad de que esta vez el enfriado no sería un problema, como sucedió con anterioridad, nos pusimos al lío. Claro está que somos principiantes y algún problema nos surgiría, pero estamos decidos a aprender y la práctica es la mejor forma.

Esterilizamos todo con sumo cuidado y preparamos y pesamos las maltas. Vertimos 15 litros de agua mineral en la olla y colocamos la malla con las maltas y comenzamos el macerado.

Siguiendo la receta, maceramos el grano durante 30 minutos a 70ºC y luego otros 60 minutos a 66ºC.

Una vez finalizada la maceración de las maltas comenzamos con el recirculado. Esta vez pusimos especial cuidado en el recirculado, llegando a recircular unos 16 litros de mosto para extraer todos los azucares que pudiéramos a la malta.

Era el momento del hervido, que en el caso de/ esta receta era de 90 minutos. En cuanto el mosto empezó a hervir añadimos los primeros 6g de Columbus para aportar el amargor a este lote. Cuando quedaban 15 minutos para finalizar el hervido añadimos media cucharadita de Irish Moss (esta vez añadimos la cantidad correcta a los litros esperados, unos 10) y comenzamos el Whirpool manual de 15 minutos a la par que se preparaba nuestro sistema de enfriado.

Finalización y el nuevo problema.

El sistema de enfriado era simple: en un cubo fermentador con grifo añadimos agua y hielo. Una de las tomas de nuestro flamante serpentín iba conectada al grifo de este fermentador y la otra a un barreño. Lógicamente somos conscientes de que debemos perfeccionar este sistema, pero por ahora nos valía. Este sistema permitía que entrara agua helada por el serpentín circulando por él y enfriando el mosto y luego saliera el agua caliente al barreño.

Una vez finalizado el Whirpool, y con el mosto aún hirviendo, introdujimos el serpentín en la olla para que se esterilizara un par de minutos con el hervido. Apagamos y empezamos el enfriado.

Los más observadores se habrán percatado de que no hemos hablado del añadido de los últimos 8g de Columbus para aroma. Esto es porque aquí radica el problema esta vez. ¡Nos olvidamos de añadir el lúpulo de aroma! Pero como somos así de lanzados nos dio igual y arrojamos la mallita de lúpulo Columbus para aroma una vez comenzado el enfriado… así, en un arrebato. Éramos conscientes de que no aportaría mucho aroma pero al menos le daría algo. En fin, tampoco creímos que fuera un problema demasiado grave.

Una vez el mosto enfriado comenzamos su trasvase a un fermentador. Medimos su densidad y nos dio una Densidad inicial de 1050, muy aceptable. Una vez trasvasado todo el mosto teníamos unos 12 litros totales, lo cual nos parecía estupendo, y añadimos un sobre de Fermentis Safale US05.

Ya solo quedaba esperar 2 semanas para proceder a su embotellado. Esto era una dura espera sobre todo habiendo tenido en cuenta la contaminación de nuestro primer lote. Pero esta vez guardábamos la esperanza de que este hubiera salido estupendamente o todo lo estupendamente que puede salir teniendo en cuenta nuestra inexperiencia y el problema del lúpulo.

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